En cualquier emergencia, contar con atención médica oportuna puede hacer la diferencia entre la vida y la muerte, sin embargo, esto no sólo significa que paramédicos y equipos de rescate lleguen a tiempo al lugar del siniestro, sino que también realicen sus funciones con esmero y en apego a los procedimientos que deben seguir para no hacer un mal donde se pretendía hacer un bien.

Así, existen diversos estándares que los paramédicos y técnicos de emergencias médicas deben seguir para garantizar una buena atención que no comprometa la vida, salud y bienestar del paciente, quien podría verse afectado en su recuperación posterior, quedar invalidado de alguna de sus capacidades físicas o incluso fallecer a causa de un error humano que pudo haber sido evitado.

Impericia médica

Entre algunas de las malas prácticas en las que pueden incurrir los paramédicos y que son consideradas como negligencia, se encuentran las siguientes:

  1. Dirigirse a la dirección equivocada cuando se les envía a cubrir una llamada de emergencia.
  2. Realizar mal los exámenes de signos vitales.
  3. Mover bruscamente a pacientes con fracturas o con daños que comprometan su integridad física, haciendo que estos sean mayores por una mala manipulación del cuerpo.
  4. Mal diagnóstico de una emergencia médica.
  5. Administración incorrecta de fármacos y sedantes.
  6. Ocultar información o transmitirla de forma errónea a los familiares del paciente.

¿Qué es la impericia médica?

Aunado a todos estos escenarios, desafortunadamente también podemos ver frecuentemente denuncias en las que se evidencia a paramédicos por negar la atención o transporte a los pacientes por razones que no responden a un código de ética, tales como políticas restrictivas entre la atención en instancias hospitalarias al pertenecer a administraciones federales, estatales o municipales, en donde de cualquier manera se debería de otorgar el servicio por emergencia.

¿Qué hacer ante una negligencia médica de los paramédicos?

Al tratarse de situaciones de emergencia, es común que el afectado no tenga absoluta conciencia de lo que sucede mientras es rescatado, sin embargo, existen medios a los cuales se puede recurrir si se considera que ha habido una mala atención desde que acudieron los cuerpos de rescate.

Familiares, testigos y comparaciones entre los informes de los paramédicos y el diagnóstico en el hospital pueden señalar incongruencias que podrían determinar la existencia de negligencia médica.

Si usted ha sido víctima de descuidos efectuados por paramédicos u otras instancias del sector salud, en Lex & Co podemos ayudarle. Si no conseguimos que se le haga justicia, nosotros no le cobramos nuestros honorarios. Llámenos y ponga su caso en manos de los expertos.

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